Sábado, 04 de junio de 2011

 



 



 

 

Cuando se piensa en visitar la patagonia argentina, se analizan ciertos factores al momento de determinar cual o cuales de los tantos paraísos con que esta cuenta, son más reconfortantes para conocer. Para que esté análisis sea completo, se profundiza la investigación en la web sobre los atractivos, los servicios, la idiosincrasia, las ofertas, las distancias, etc que cada lugar propone; y vaya que cada uno tiene mucho para ofrecer. Revisando la información disponible, no solo en internet, sino en la mayoría de los medios de comunicación (publicaciones escritas, visuales, auditivas, etc.) la desición final es bastante más difícil de lo que se cree. Sumado a ésto el variopinto de carácterísticas especiales que cada sitio posee: geografías únicas e inigualables, fauna autóctona maravillosa, flora diferente y atractiva, y diferenciadas sensaciones climáticas que transforman cada visita en una sensación diferente según la época del año en que se visite cada lugar.

Ahora bien, enfocándonos en tiempo y espacio en un sitio maravilloso como lo es Caviahue Copahue, podemos empezar a describir las sensaciones a través de la experiencia de más de 25 años de vivir, recorrer y experimentar este paradisíaco aunque agreste lugar.

Comencemos por Copahue, del que abunda bibliografía sobre su geomorfología, por lo que aquí hablaremos de sensaciones, sentimientos, percepciones que el visitante puede sentir al recorrer este fantástico paisaje. La primera impresión al acercarse por la ruta 27 hacia Copahue, es la de pasar de un entorno de vegetación abundante y diversificada (zona de Caviahue) a uno de paisaje yermo, de vegetación rala, arbustiva, hasta la completa falta de esta en las inmediaciones de la propia Villa. Se asemeja a un paisaje lunar, donde la primera sensación es el fuerte olor a azufre que nos recibe ya ingresando a la villa, que puede resultar desagradable en los primeros instantes, pero al que luego de algunos minutos el olfato se acostumbra. El aire parece más puro dado la altura en la que nos encontramos, y las volutas de vapor subiendo permanentemente hacia el cielo habitualmente diáfano, decoran las imágenes visuales que podamos llevarnos. Recorrer cada rincón no lleva mucho tiempo, pero lo que verdaderamente atrae es el poder curativo de cada una de las aguas y fangos que se encuentran por aquí. Nos encontraremos con un complejo en el cual es posible realizar terapias de todo tipo ( masoterapia, fangoterapia, hidroterapia, vaporterapia, y demás) todo esto supervisado por profesionales, a lo que se le suman las lagunas naturales y las surgentes de aguas mineralizadas, todas ellas a disposición de los visitantes. Se puede recorrer los alrededores en excursiones a pie o a caballo, cada una de las cuales le brindará al excursionista nuevas impresiones. Desde la cima del Volcán Copahue se observa la inmensidad de la Cordillera de Los Andes y se siente una paz alucinante, podemos ver desde allí en días muy claros la costa del Pacífico, además de cerros, montañas, volcanes que sobrecogen el espirítu y el ascenso en sí es toda una experiencia recorriendo el cauce del agrio, la naciente del mismo, apreciando, tocando y sintiendo la energía de las piedras del lugar, la mayoría de origen volcánico. Cada lugar de Copahue encierra en sí mismo una magia diferente, allí encontraremos lugares para albergarse que tuvieron sus orígenes a principíos de siglo, y en los que aún se refleja la historia de verdaderos pioneros en épocas duras y difíciles dado la geografía y el clima del lugar. (No es mi intención hacer un catálogo de sitios y servicios, porque lo interesante es ir descubriendo paso a paso la historia y atractivos, aún así al pie encontrarán links interesantes de información) El cuerpo responde casi inmediatamente a las bondades de la oxigenación, el paso del aire puro comienza a generar en nosotros una energía mayor, la aspiración de vapores provoca una limpieza en las vias respiratorias que es notada rápidamente, y quienes necesitan de la paz y el relax de la montaña se llevarán sin dudas un cuerpo, mente y espíritu renovado. Copahue es casi milagroso suelen comentar los cientos de visitantes de la tercera edad, a los que es bellísimo verlos en largas caminatas por los cerros circundantes como si de veinteañeros se tratase. Y para los jóvenes tiene un encanto natural la atractiva combinación de relax y montañismo, interesantes aventuras en 4x4, trecking, cabalgatas que se guardan permanentemente en el recuerdo. En fin, Copahue conforma un conjunto de sensaciones muy diferentes a lo que nos ofrece el resto de la patagonia, lo que lo hace único, digno de ser visitado.

 

Ahora... mi amado Caviahue: Aquí obviamente el sentimiento será el motor de este recorrido ya que lo conocí desde niña ( a mis 10 años, al igual que Copahue)y lo elegí para vivir, armar mi familia y criar a mis hijos (hoy ya adultos)en pleno y real contacto con la naturaleza. Cuando nos referimos a patagonia, se debe diferenciar en patagonia costera y cordillerana, la cordillera patagónica tiene una belleza inigualable (sin desmerecer la costa atlántica que tiene lo suyo!)y ejerce una atracción muy difícil de evitar, por ello quien la visita una vez no dudará en volver cada oportunidad que tenga ( o quedarse, como fue nuestro caso....). Como de sensaciones hablamos, también se involucran los sentimientos, y si de algo estoy segura es que Caviahue es para cada uno de quienes vivimos permanentemente aquí un sentimiento profundo, y como todo lo que involucra sentires todos pasamos alguna vez por angustias, decepciones, frustraciones en el marco de una vida muy difícil en los comienzos de esta comunidad, recordando viejos tiempos en que no teníamos las comodidades actuales, los veranos completos pasados juntando leña para calefaccionarnos durante el durísimo invierno, las épocas de dormir los cuatro juntitos en la misma cama ( el frío calienta los corazones!!!) el aprender a guiarnos con los sentidos alerta en el insondeable viento blanco, el peregrinar casa por casa cuando se terminaba la yerba, la harina o porque no tambien.....los cigarrillos, y jugar así con los vecinos a un trueque siempre justo porque cada uno intercambiaba lo que al otro le hacía falta!!! la vida en una comunidad muy pequeña en sus comienzos, casi una familia se podría decir, navidades y festejos todos juntos ( en conjunto armábamos un grupo apenas parecido en número a una reunión familiar típica en cualquier otro lugar...eramos muy pocos!!!) peleas y reconciliaciones, pero siempre dispuestos a ayudarnos mutuamente, semanas enteras sin luz, semanas enteras incomunicados por la ruta interrumpida por nieve, sin los beneficios de televisión, telefonía, gas natural, comercios, ni nada por el estilo; pero floreciendo en cada temporada turística para ofrecer lo mejor del lugar y de su gente a los visitantes que poco a poco fueron conociéndonos. Con el sacrificio fue llegando también el incremento en las relaciones humanas, ese pilar imprescindible para el crecimiento armónico, y ya se sabe cuando las relaciones están fundadas en el pleno conocimiento del otro, siempre surgen cosas positivas ( y aquí se cumple el dicho....somos pocos y nos conocemos mucho) fue así que poco a poco fuimos revelando nuestro verdadero destino, el anhelo de transformarnos en un circuito turístico válido, y ofrecer nuestro entorno maravilloso así como la calidez de nuestra población al servicio de los visitantes ávidos de naturaleza, paz, diversión, aventura y más..porque mucho más es lo que ofrecemos. Luego de esta sensiblera introducción agregare las sensaciones que provoca cada uno de los sitios y actividades que se pueden conocer y realizar en este paraíso indomable. 

Ingresando por ruta provincial 26 a mano derecha y a 25 km aproximadamente antes de llegar a Caviahue ya nos sorprendemos con una formación rocosa que expresa magnificencia, el misterio de sus formas es atractivo y poderoso, los Riscos Bayos gobiernan con imponencia la ruta hacia Caviahue. Mas allá continuamos por una ruta de belleza increíble, bordeada por cañadones profundos coronados por cerros de hermosas formas que invitan permanentemente a bajarse del vehículo no solo para fotografiarlos, sino sobre todo para grabar en la retina esas formas maravillosas, el rio bajando encajonado con los bordes de valles minúsculos, rústicos, verdes, únicos. Seguimos por una ruta que no deja de brindarnos sorpresas y sensaciones, en verano deberemos sortear con paciencia el paso de veranadores con sus "piños" de chivos sobre la ruta, casi al alcance de la mano, y en invierno el manto de nieve casi permanente que se deposita sobre la misma y da al entorno una escenografía muy particular, en ambos casos la paciencia y la prudencia se imponen, pero esto nos permite disfrutar ampliamente del paisaje que nos rodea diferente en cada época del año. A aproximadamente 10 km antes de llegar somos deslumbrados por la belleza imponente de las primeras araucarias (milenarias en su mayoría) desperdigadas en ese tramo de la ruta, pero que se cuantifican a medida que avanzamos.. y luego el lago... bello lago....un lago con perfecta forma de herradura que abraza una península cubierta en su casi totalidad por un bosque vírgen de añosas araucarias, el lago Caviahue, que baña las costas de la Costanera por la cual se transita para luego tomar la ruta 27 a Copahue. Antes de ingresar a Caviahue debemos cruzar por el río Agrio, sobre un puente de aproximadamente 200 metros en bastante buen estado, desde el que se puede apreciar como pasa el agua de coloración blanquecina (producto del alto contenido de azufre) serpenteando y transformando los colores de las piedras a su paso, nuevas sensaciones visuales a disposición....y allí también veremos la coronación de la majestuosidad: El Volcán Copahue, que se aprecia en plenitud desde ese lugar...lugar que nos sirvió durante semanas como puesto de observación de su intensa actividad en momentos de sosobra, miedo y asombro cuando en el 2000 manifestó toda su furia con una erupción que duró unas semanas y durante las cuales todos y cada uno de los que quedamos aquí nos transformamos en vigilantes rotativos desde este punto. Pero esa es otra historia que revelaré más adelante. Y ahora sí llegamos a Caviahue.....empieza otro capítulo.


Tags: cordillera, patagonia, sensaciones, nieve, parrilla, ski, montaña

Publicado por claucaviahue2 @ 15:31
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